ser livreEscrito por Sibile Schmidt, Coach Ontológico Integral Asersentido 

 

Mi cuerpo siempre ha gritado fuerte lo que mi mente y mis emociones callan. Durante muchos años no supe que me hablaba, por tanto no lo escuché, renegué de él y hasta lo castigué por no acompañarme. Buscando soluciones a mis dolores, por esa época me encontré con la medicina alternativa, la cual ha sido parte de mi vida en los últimos 15 años: homeopatía, acupuntura, flores de Bach, biomagnetismo, reiki, meditación, etc. Todo colaboró a su manera, en su momento, así como la medicina tradicional y la psicoterapia, a que mis dolores fueran disminuyendo. Sin embargo, lo que mirando en retrospectiva  pude ver y declarar hace algún tiempo,  es que el coaching ontológico y las intervenciones en coaching transpersonal, de la mano con mi fuerza y dedicación, son los ingredientes que en definitiva me permitieron convertirme en la protagonista de mi vida, y empezar a ver todas las posibilidades que tenía y tengo disponibles para mí.

A partir de todo este devenir, hoy quisiera comentar acerca de mi experiencia en primera persona y como Coach acompañando a otros, en la práctica que integra el trabajo en las dimensiones ontológicas humanas y energéticas, que llamamos Coaching Transpersonal: cómo sus herramientas sutiles pueden ser claramente constatadas en aspectos prácticos y concretos de la vida, y cuál es su valor para los coaches ontológicos en el acompañar al aprendizaje transformacional de otros.

Mi primera experiencia con el Coaching Transpersonal fue en una sesión que me hicieron - casi sin darme cuenta de lo que era- cuando estaba siendo alumna del programa de certificación en Coaching Ontológico Integral y no pude asistir a una actividad, porque además de muchos dolores de espalda, tenía un mareo tan fuerte que no podía sostenerme de pie. Una gran maestra, de la que siempre estaré agradecida, coordinó para que una mujer con entrenamiento chamánico en técnicas transpersonales, fuera a mi casa y me realizara una “sesión energética”. Yo, una Ingeniera Industrial, bastante estructurada y racional, exitosa en el mundo corporativo, ni me detuve a preguntar qué sucedería en la sesión: mi malestar era tan fuerte que sólo estaba desesperada y dispuesta a lo que sea para que mis dolores y molestias se fueran. Sólo confié y me dejé llevar.

En ese momento no tuve idea de lo que sucedió en lo concreto. Sin embargo, luego de la sesión con la chamana, al día siguiente se me fue el mareo por completo, y durante todo ese año, a través de un profundo proceso personal, acompañada con recursos de aprendizaje ontológico y transpersonal, mis dolores desaparecieron casi en su totalidad. Como resultado de este proceso, pude ver que hasta el momento de esa primera sesión energética, yo había estado como muerta en vida durante varios años, y que muchos de mis dolores tenían su origen en heridas del pasado, en mi mente, en emociones contenidas, y en general, la manera en que hasta entonces me había venido viviendo la vida.

Años más tarde, a través de mi formación en Coaching Transpersonal, entendí lo que había sucedido ese día y confirmé que no sólo había sido protagonista de un trabajo energético, sino de un trabajo INTEGRAL, que no sólo había contribuido específicamente en mis dolores físicos, sino que había generado un impacto directo en mis formas de ser y en las acciones que podía realizar. Hoy estoy segura que ese y otros trabajos energéticos que experimenté, fueron y son necesarios como tierra fértil para luego, poder trabajar y aprender en lo humano lo que necesitaba y eventualmente sigo necesitando hoy, para tener la vida que quiero.

Luego de realizar el programa de certificación y posteriotmente el de Profundización en competencias avanzadas de Coaching Ontológico, sucedió que cuando empecé a acompañar a personas en sus procesos de aprendizaje, y sobre todo cuando empecé a trabajar como Supervisora en el Programa de Certificación en Coaching Ontológico Integral, comencé a notar que, en muchos casos, el acompañar a las personas en procesos de cambio y transformación, con los recursos humanos, lingüísticos y corporales que nos ofrece el dominio humano, no era suficiente. Que en muchas oportunidades, por más que las personas veían los costos de vivirse la vida de una manera y tuvieran muchas ganas de aprender algo nuevo, había algo que no se los permitía, un tope o límite que frenaba sus inmensas ganas, haciendo que fueran imposible de concretarse en acciones distintas o nuevas formas de ser.

Y ese algo para mí, esa tierra fértil que a veces muy a nuestro pesar no está disponible, tiene que ver con información que tenemos registrada en nuestro cuerpo energético, de eventos, sensaciones, creencias, y sobre todo de aprendizajes que necesitamos seguir haciendo. Como dice Alberto Villoldo, antropólogo médico, psicólogo y chamán,  “Nuestro campo energético contiene huellas, impresiones de quienes somos, de cómo nos curaremos, de cómo envejeceremos y de cómo moriremos”.

Y en base a esa información, a esa sabiduría, es que acompañar a mis coachees desde lo transpersonal, me permite acompañarlos a ver nuevas posibilidades, de vivir, de sanar, de integrar nuevas formas de ser, de recordar… me permite acompañarlos a ver las infinitas posibilidades que ellos tienen disponibles y que quizá aún no pueden visualizar.

Me es difícil explicarlo, porque es algo que no tiene una explicación cognitiva o racional, pero cuando realizo una intervención transpersonal a alguien que está trabajando por alcanzar su aprendizaje transformacional en lo humano, es como si algo se destrabara energéticamente en la persona, y a partir de ello, se le pudiera acompañar a transformar y cambiar lo que necesite en lo humano.  

El coaching transpersonal es un acompañamiento integral, en todos los niveles de aprendizaje, desde el energético o trascendente (tercer nivel), pasando por la transformación de formas de ser (ontológico, segundo nivel), e impactando en acciones concretas (primer nivel). 

Mi intuición y mi capacidad de acompañar a otro ser humano desde el amor incondicional, serán siempre mis principales herramientas al momento de hacer coaching, no obstante, el haber realizado la Especialización Transpersonal, me brindó importantes herramientas adicionales, que hoy me permiten servir a las personas que acompaño de manera más integral, principalmente cuando el acompañamiento en lo humano no es suficiente.